Cada vez tengo más claro que la solución no pasa por el gobierno de ningún partido, sería demasiado fácil. Los cambios reales siempre requieren de una transformación interior, que luego se proyecta a todo.
España es un país viejo. Cada uno de nosotros tiene detrás a muchos que ya vivieron aquí. Soportamos sobre nuestros hombros los odios, prejuicios e ideas de nuestros padres y abuelos, y este es un lastre que debemos de abandonar.
Como si de un paciente se tratase, España ha de ser auscultada, como un enfermo que padece insoportables dolencias, algunas de ellas crónicas.
Sentimiento de inferioridad; Un viejo conocido. Todo lo de fuera es mejor, todo lo de aquí es peor. Suena demasiado simple, pero es que es así.
Tremendismo; Exaltar algo desmesuradamente cuando los vientos son favorables, y lapidarlo cuando están en contra. Esto nos impide juzgar personas y situaciones de forma adecuada, abandonando manos ganadoras antes de tiempo y jugándonos la casa con manos perdedoras, dejándonos llevar por nuestro lado emocional.
Banderismo; Cada vez más incipiente. En él anidan los clásicos síntomas de siempre, anulación del individuo, mi bandera es mejor que la tuya, etc. Apoyar partidos políticos como si de equipos de fútbol se tratase, es cambiar la democracia por una dictadura voluntaria. Los partidos políticos son instrumentos que tenemos para elegir la mejor opción para nosotros y nuestras familias.
Es penoso ver como hinchas de uno y otro partido político celebran los escándalos de corrupción, sin percatarse de que nos guste o no, vamos todos en el mismo barco. ¿Queremos que el barco sea un buen lugar para vivir? ¿o qué se imponga nuestra idea de barco? esa es la pregunta.
martes, 17 de febrero de 2015
martes, 3 de febrero de 2015
La ciudad de las sombras
Por favor, dejadnos soñar. Si no lo hacéis por el bien del país o de vuestra provincia o porque la gente tenga trabajo y un futuro, hacedlo por por vuestros hijos, amigos y familiares. Hacedlo para pasar a la posteridad como los precursores de un nuevo resurgir de este arte cada vez más maltratado, llamado Cine . Hacedlo para crear el nuevo Hollywood, aquí en Alicante. Suena inverosímil e incluso a algunos les parecerá cutre, pero yo sé que si nos quitamos ese lastre nacional de que todo lo de aquí es peor que lo de allí, se puede, joder si se puede. Hacedlo para enmendar vuestra total falta de honradez y decencia, para paliar vuestra inutilidad. Habéis dejado caviar en sacos de pienso para cerdos. Habéis dado a series cutres valencianas los mejores estudios de Europa y negado con vuestros impuestos abusivos que los grandes directores trabajaran aquí. Otra vez más España es como Springfield pero sin hacer ni puta gracia. Habéis timado a gente ilusionada por trabajar en el mundo del cine, con cursos carísimos, prometiéndoles trabajar en cine y todo mentiras. No os ha importado el dinero, y la ilusión de la gente, y bueno, ni hablo del respeto a una de las mejores cosas que ha inventado el ser humano. Hacedlo para lavar vuestras conciencias o para dormir mejor por las noches, y si no tenéis conciencia y dormís bien por las noches hacedlo igualmente.
Por favor, dejad que personas cualificadas se ocupen de esto. Dejad que los tíos que han hecho del cine, algo tan grande como la propia vida que tratan de imitar, se encarguen de esto. Los americanos sabrán que hacer con esto, posiblemente un millón de veces mejor que vosotros. Los americanos serán mucho más beneficiosos que el polvo y el silencio que habitan ahora mismo esta ciudad de las sombras.
El cine da trabajo a decenas de gremios de forma directa, indirectamente ni siquiera es cuantificable lo que podría suponer para Alicante. Tenemos las infraestructuras, el clima, las ganas, la ilusión y la formación para ello. Tenemos localizaciones naturales perfectas, esas mismas que llevaron a este país a ser uno de los destinos preferidos para rodar de los directores americanos.
Una nueva industria para no depender tanto del turismo, de ese turismo basura de Hooligans que sufrimos todos los veranos, ese turismo que odiamos y del cual dependemos por no tener otras fuentes de ingresos.
Se ha hablado de Coppola y Scorsese, en serio, me da igual, nos da igual. Cualquiera que sepa lo que lleva entre manos, cualquiera que no seáis vosotros. Dejad que vengan los americanos.
Ellos podrán convertir esta ciudad de las sombras, en la cuidad de la luz que un día nos prometisteis.
Por favor, dejad que personas cualificadas se ocupen de esto. Dejad que los tíos que han hecho del cine, algo tan grande como la propia vida que tratan de imitar, se encarguen de esto. Los americanos sabrán que hacer con esto, posiblemente un millón de veces mejor que vosotros. Los americanos serán mucho más beneficiosos que el polvo y el silencio que habitan ahora mismo esta ciudad de las sombras.
El cine da trabajo a decenas de gremios de forma directa, indirectamente ni siquiera es cuantificable lo que podría suponer para Alicante. Tenemos las infraestructuras, el clima, las ganas, la ilusión y la formación para ello. Tenemos localizaciones naturales perfectas, esas mismas que llevaron a este país a ser uno de los destinos preferidos para rodar de los directores americanos.
Una nueva industria para no depender tanto del turismo, de ese turismo basura de Hooligans que sufrimos todos los veranos, ese turismo que odiamos y del cual dependemos por no tener otras fuentes de ingresos.
Se ha hablado de Coppola y Scorsese, en serio, me da igual, nos da igual. Cualquiera que sepa lo que lleva entre manos, cualquiera que no seáis vosotros. Dejad que vengan los americanos.
Ellos podrán convertir esta ciudad de las sombras, en la cuidad de la luz que un día nos prometisteis.
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